Las rupturas amorosas y los procesos de duelo pueden dejar una profunda huella emocional. En estos momentos, es común sentir confusión, tristeza, vacío o incluso culpa. La terapia te ofrece un espacio seguro donde poder expresar lo que sientes, comprender lo vivido y comenzar a reconstruirte desde el respeto y la compasión hacia ti mismo.
Durante las sesiones, trabajamos para integrar la pérdida, resignificar la experiencia y fortalecer tu capacidad de afrontar el futuro con mayor serenidad y confianza.
El objetivo no es olvidar, sino aprender a convivir con el recuerdo sin que duela, abriéndote nuevamente a la vida y a los vínculos.